GUAGUAS DE MASAPAN
In Ecuador, especially in the highlands, an interesting tradition exists. It consists of eating child-shaped bread, accompanied with a delicious fruity red beverage. It provides a good excuse for families to gather together, and share this delicious meal. Later on, the family will pay a visit together to cemeteries, and greet their deceased relatives. Tombs stones are carefully decorated with wreaths and candles, and food is placed on the tombs and shared. Food shared? Yes! In more time-honored indigenous areas, next to the tombs, holes are made and some liquor, a bread child, and any food which was a favorite of the dead person are to be placed inside. As the food is absorbed by the ground, it is said the dead person is eating. Then, a virtual picnic occurs on top of the tomb stones! This might shock some foreigners, but keep in mind that it's a way to pay homage, and keep a close connection with loved ones who have passed away.
Where did the "bread children" tradition come from? Some historians believe the bread is a Spanish tradition because it represents the body of Christ. Others feel the child-like shape is some kind of a reminder of human sacrifice. However, this is unlikely since most archeological excavations have proven human sacrifice was not a common practice in Ecuador. Either way, the tradition is a fusion of the Spanish Catholic heritage, and indigenous people's desire to honor and connect with the dead.
In Calderon, a village now turned suburb north of Quito, the Day of the Dead takes and even richer twist. This dry and dusty area is the home of beautiful marzipan figurines which used to be part of the Day of the Dead tradition. As one marzipan artisan explains, indigenous people from around Quito and Cayambe, would buy the marzipan horses, llamas and children, and give them as presents in November. "It was like Christmas" she says with nostalgia. "They would come from all over to buy our lovely figurines and give them to each other as presents or to adorn tombstones in cemeteries." Today, in some of the more traditional cemeteries such as Otavalo, Calderon and possibly San Diego cemetery in Quito, a simple version of these figures may still be seen.

But what came first, the guaguas de pan or the marzipan figurines? Most sources tell that first came the guaguas de pan, and the figurines were born from there. How did they get the idea to turn the bread children (edible) into lovely marzipan figurines (not edible) and sell them for profit? Some say that Peace Corp volunteers taught Calderon women to make them in the 1960's, buy most artisan interviewed talk about their grandmothers and great grandmothers teaching them, this would be 20 or 30 years before the Peace Corp volunteers. Possibly, the volunteers helped Calderon artisans market and develop their already existing products. One Calderon artisan comments: "Yes, I remember the Peace Corp volunteers. Once we had a girl here for months, but she was never able to make one decent figurine, poor thing!" This makes one wonder, who was teaching who? Either way, artisans recognize the role of another foreigner, Hungarian born, promoter of Ecuadorian arts and crafts, Olga Fisch. Some said it was Olga who gave them new models, ideas and promoted them abroad. Yet she always respected their work and gave them credit. For this reason they remember her fondly.
DIA DE LOS MUERTOSPASIÓN POR LA VIDA DÍA DE LOS MUERTOS EN MÉXICO
Una vez al año conviven en México los vivos con los muertos. Inspirados por la creencia que la muerte es una transición de una vida a la otra, celebran durante los últimos días de octubre y los primeros días de noviembre, el reencuentro con el recuerdo de sus seres queridos. La ocasión: el Día de los Muertos.
A diferencia del ritual católico establecido para conmemorar el ampliamente celebrado Día de Todos los Santos, la costumbre que establecieron las culturas mexicanas pre-coloniales intercala las creencias indígenas con las católicas. Es una celebración alegre y colorida en la que la muerte asume una expresión vivaz y amistosa. Los pueblos prehispánicos creían que las almas no morían, que seguían viviendo en un lugar especial llamado Mictlán. Allí descansaban hasta el día en el que podían volver a sus hogares a visitar a su familia.
Antes de la llegada de los españoles, los nativos celebraban la regreso de las almas entre los meses de julio y agosto. Los españoles cambiaron las festividades al 2 de noviembre, para coincidir con el Día de Todos los Santos de la Iglesia Católica. En la actualidad se realizan dos celebraciones para honrar la memoria de los difuntos amados. El primero de noviembre se honran las almas de los niños con diseños especiales en los altares, implementando el color blanco en las flores y las velas. El dos de noviembre se recuerda las almas de los adultos con una variedad de rituales.
El Día de los Muertos o el Día de Todos los Santos, se denomina de manera distinta en algunos de los estados. Por ejemplo, en Yucatán se conoce como Hanal Pixán, o el paso de las almas sobre la esencia de los alimentos. En las alturas de Michoacán, se conoce como Jimbanqua, o la festividad que honra con flores a las personas que ese año fallecieron. En San Luis Potosí, Hidalgo y en el sur de Oaxaca se conoce como Xantolo. Es una tradición ancestral que, intercalada con el catolicismo, resultó en un momento y espacio especiales para celebrar la vida y el legado de los seres queridos, ofreciéndoles en un altar la fragancia de las flores, la luz de las velas, el aroma de la comida y la solemnidad de las oraciones.

También es un momento para burlarse de la muerte con las calaveras, poemas que aluden a una persona en particular, por lo general un político; calaveras hechas de azúcar, chocolate y amaranto que se regalan con el nombre del amigo para que “puedan comerse su propia muerte”, y artesanías especiales que aluden a distintos aspectos de los vivos, con esqueletos en representación de las actividades cotidianas.
Los preparativos empiezan la tercera semana de octubre con la cosecha de la flor cempasúchitl, también conocida como la flor de los veinte pétalos o flor de los muertos. Se vende en el mercado o Tianguis, donde la familia compra todo para la ofrenda. Las frutas, verduras y platillos especiales que se preparan se colocan en el altar para que el alma deguste la esencia y aroma de los alimentos. El primero de noviembre se realiza en muchos pueblos de Michoacán el rito de la Velación de los Angelitos, en particular en los cementerios de las islas de Janitzio y La Pancada en el Lago Patzcuaro. Las niñas vestidas con blusas de satín, faldas de colores, delantales primorosamente bordados en punto de cruz, medias blancas y zapatos que brillan son el centro de esta ceremonia. Los niños ayudan a llevar las flores e interpretan canciones a sus hermanitos fallecidos, con pequeños instrumentos musicales. A un costado del cementerio las madres y las abuelas vigilan cómo los pequeños realizan el ritual de la Velación de los Angelitos. Es de esta manera como los padres transmiten a sus hijos la tradición. El dos de noviembre las almas de los adultos se honran en sus casas con altares decorados. Cada estado cuenta con diferentes estilos pero todos representan un lugar de comunión espiritual.
En muchos pueblos la vigilia en el cementerio dura la noche entera, del primero al dos de noviembre. En otros se realiza durante el día. Muchos combinan las oraciones con el sonido de la trompeta tocando una canción con un conjunto de mariachis. También se incluyen bailes rituales en algunas celebraciones. El Día de los Muertos es un momento de reflexión sobre lo que la vida significa y la misión que en ella hay que cumplir. Para unos, la muerte en muchas situaciones es un sentimiento doloroso por la separación física del ser amado. Para otros es la trascendencia, la transformación y la resurrección. Durante el Día de los Muertos afloran todos estos sentimientos y creencias que dan vida a la memoria de los seres amados. By Mary J. Andrade.
Recipes
One of the most celebrated traditions in Mexico is Day of the Dead. On this occasion, unique dishes are prepared, and the relatives cook for the enjoyment of the deceased. These culinary offerings are the centerpieces of the altar, which is decorated with cempasuchitl flowers. The fragrance of the flowers blend with the aroma of burnt copal.
The author has gathered many of these special recipes to include in her series of books: Through the Eyes of the Souls, Day of the Dead in Mexico.
Typical of Oaxaca
Fruit Atole (Hot drink made from corn starch and fruit.)
Ingredients:
10 cups milk
1/2 lb. sugar
2 lb. of any kind of fruit
1 stick of cinnamon
1/8 tsp. baking soda
1 cup corn starch
Preparation:
Wash, cut, and boil the fruit in water until it is soft. Drain and transfer to a blender. In a saucepan, combine the strained fruit, milk, sugar, and baking soda. Dissolve the corn starch in some water and combine it with the rest of the ingredients. Set the mixture over low heat, stirring constantly until it thickens. Add sugar to taste before mixture begins to boil. Remove, let cool, and drink.
MORE RECIPE SITES:
http://www.micocinalatina.com/recipes/
http://www.honey.com/consumers/DDLMRecipes.asp
http://www.univision.com/content/content.jhtml?cid=1003086
http://www.globalgourmet.com/food/egg/egg1096/panmuert.html
http://mexicanfood.about.com/od/sweetsanddesserts/ss/candyskullhowto.htm
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